¡Septiembre y la vuelta al cole ya están aquí! Y, no nos engañemos, aunque ya lleves una semanita de rodaje con el trabajo y otras obligaciones, se necesita más tiempo para acostumbrarse otra vez a la rutina.
Hace apenas unos días te despertabas sin prisa: dabas paseos por la playa o por el bosque, te llevabas el picnic para pasar el día fuera o aprovechabas para probar un restaurante nuevo, hacías las actividades que te apetecieran o simplemente descansabas, y te ibas a dormir tan relajada que ni sabías en qué día vivías. ¡O tal vez has podido hacer el viaje de tus sueños y no has parado en todo el día! El caso es que, sea lo que sea que hayas vivido, toca volver a la rutina y levantarse con alarma otra vez.
Cada una lleva sus propios tiempos, pero está claro que regresar al trabajo y a las obligaciones diarias nunca es fácil. Hay que adaptarse de nuevo a horarios, lidiar con cierto grado de estrés, planificar actividades extraescolares, preparar tuppers… En fin, hay que saber gestionar el tiempo y llegar a todo, pero qué te vamos a contar que no sepas ya.
Ya sabes que en Únete al Movimiento ponemos el foco en cuidarnos, y lo hacemos promoviendo un estilo de vida activa. Pero, a la vez, priorizamos escucharnos para saber qué es lo que necesitamos, y todos los cambios conllevan cierto tiempo.
En el artículo de hoy queremos compartir contigo algunos consejos para volver a la rutina tras las vacaciones y no dejarnos la piel con el intento.
Deja espacio para la adaptación. Si puedes, guarda un par de días entre las vacaciones y la vuelta a la rutina. Regresa a tu casa en caso de que hayas ido fuera, date tiempo para mentalizarte que pronto volverá a sonar la alarma cada mañana. Muchas veces queremos aprovechar el tiempo al máximo antes de volver a la escuela o al trabajo y no tenemos tiempo a digerir lo que este periodo ha supuesto.
Márcate pequeños objetivos. A veces queremos cumplir grandes propósitos de un día para otro y esto termina en frustración, porque no somos capaces de alcanzarlos sin preparación previa. En vez de querer todo de golpe, establece objetivos más plausibles que puedas ir cumpliendo en el tiempo que establezcas. De esta manera, no solamente alcanzarás lo que querías, sino que te verás más motivada para seguir en esta línea. ¡Ánimo!
Haz planes activos. Bueno, puede ser que introducir el deporte cueste un poquitín. No te fuerces; si de verdad no lo sientes, ya que estarás lidiando con otras tareas que quizás no te apetezcan tanto, no te impongas entrenar si lo vas a aborrecer. En cambio, te proponemos hacer algún plan activo en compañía o en solitario para poder combinar ocio y actividad. Sal a pasear, idealmente por alguna zona verde; aprovecha para patinar o ir en bici con familia o amigos, aprovecha los últimos días de piscina o playa, apúntate a los planes al aire libre de tu pueblo a ciudad, planea alguna excursión de fin de semana…
Encuentra a tu compi ideal. Si te sientes lista para añadir el deporte otra vez, te va a costar menos si lo haces con buena compañía. Comprometeos a una clase o una rutina que os motive, ¡y a por todas!
Planea tu menú saludable semanal. De verdad que creemos que esta es una gran recomendación. Si, además de planificar qué vas a a comer -con cierta intención de hacer un poco de detox tras los excesos de vacaciones- aprovechas para hacer “batchcooking”, ganarás un montón de tiempo. El batchcooking es el nombre inglés que han acuñado para describir esa tarde de domingo o el día que sea que empleas en preparar comida para el resto de la semana. Es una gran idea que te permitirá gestionar mejor el tiempo y, seguramente, preparar comidas más nutritivas.
En general, cada uno tiene sus trucos para afrontar la vuelta al cole, pero estas recomendaciones son universales y seguro que te ayudarán a hacer tu vuelta a la rutina más llevadera. Y para completar los consejos te dejamos con el “bonus” universal: intenta enfocar el día con optimismo quedándote con las pequeñas cosas que te llenan. Eso es lo más importante.


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