Durante años, nos han hecho creer que el deporte es una especie de penitencia: hay que sufrir y ganarse las agujetas porque si no duele, no sirve. Este mensaje, además, ha estado muy ligado al peso, como si su única finalidad fuera mantener un peso bajo como sinónimo de salud.
Pero… y si te dijera que, además de que esto es mentira, ¿el movimiento también puede ser juego? ¿Y si hacer ejercicio se convirtiera en un espacio para reconectar contigo, para reírte, para sentirte viva?
Moverse es autocuidado
En nuestras clases lo vemos cada día: cuando el deporte deja de ser obligación, empieza la magia. No se trata de cumplir con una rutina para tachar en la agenda; se trata de disfrutar el ejercicio y de redescubrir tu cuerpo desde el placer de moverse.
Adquirir el hábito y verlo desde esta perspectiva puede costarnos un poco al principio, pero cuando hacemos ejercicio desde un lugar de respeto y escucha, la motivación ya no viene desde fuera.
El peligro de las dietas y el efecto rebote
Volviendo al tema que ha sido el foco de atención (de manera errónea) durante tanto tiempo: las dietas y su ciclo interminable. Esa montaña rusa en la que restringes, te obsesionas, bajas de peso… y luego, de golpe, el famoso efecto rebote.
Lo vemos a menudo: mujeres que llegan cansadas, frustradas, y con una relación rota con la comida y el movimiento. Por suerte, con los años cada vez hay más presión y visibilidad para romper con estos mensajes tóxicos que nos hacen entrar en conflicto con nuestros cuerpos. El “body positive”, que seguro que te suena, es la filosofía que defiende el bienestar como prioridad, promoviendo la la aceptación corporal. No importa cómo sea tu cuerpo sino lo que te permite.
Moverse hoy para vivir mejor mañana
Muchas veces nos centramos en los resultados a corto plazo, y está claro que es muy importante vivir en el presente y tomar elecciones que proyecten nuestro bienestar en este momento. Pero si pensamos un poco más allá, moverte con regularidad también es una inversión en tu yo del futuro. Ese que querrá seguir subiendo escaleras sin dolor, jugando con sus nietos, sintiéndose ágil y con energía.
Por supuesto, nunca es tarde para empezar y cuanto antes lo hagas, antes tu cuerpo lo agradecerá.
Pilates para todos, en todas las etapas
Ya sea que quieres reconectar con tu cuerpo, estás embarazada o en posparto, el movimiento puede (y debe) adaptarse a ti. En Únete al Movimiento lo sabemos y por eso ofrecemos diferentes alternativas y siempre la posibilidad de adaptarlas todas a ti.
Lo importante es encontrar lo que te haga sentir bien, que te motive y te divierta.
Cuando la actividad física se convierte en un juego, la constancia ya no es un esfuerzo. Es una consecuencia natural.

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