Si has llegado hasta aquí posiblemente estés buscando información sobre hacer ejercicio durante el embarazo. Aunque es un tema que hemos abordado en otras páginas del blog y en nuestra cuenta de Instagram en varias ocasiones, hoy quería compartir contigo este artículo basado en la información proporcionada por la experta Ana Fuentes, del Máster de Entrenamiento y Salud en la Mujer de FIDIAS que estoy haciendo en INEFC. Hoy quisiera hablarte de superar esos miedos que nos llevan a pensar consecuencias erróneas para que tú también te atrevas a llevar un embarazo activo y saludable.

La importancia de hacer ejercicio durante el embarazo

Si estás embarazada, seguro que has escuchado todo tipo de consejos. “No hagas esfuerzos”, “descansa mucho”, “no corras riesgos”… Y sí, es cierto que tu cuerpo está cambiando y hay que cuidarlo, pero ¿sabías que moverte es una de las mejores cosas que puedes hacer por ti y por tu bebé?

Solo entre un 9 y un 15% de las embarazadas cumplen con la recomendación de hacer 150 minutos de actividad moderada a la semana. ¿El principal motivo? Muchas creen que puede ser perjudicial para el bebé. Pero la ciencia nos dice lo contrario: no hacer ejercicio es lo que realmente supone un riesgo. Así que, si alguna vez has pensado que moverte podría causar que el bebé naciera con bajo peso, tener un parto prematuro o, incluso, llegar a provocar abortos espontáneos… Venimos a explicarte que no es así, sino que hacer ejercicio físico solamente va a conllevar salud (en casos de embarazos sin complicaciones, de no ser así consulta antes siempre con tu profesional de la salud).

Ejercicio y embarazo: adiós a los mitos

Uno de los grandes miedos es el ejercicio en el primer trimestre. Pero, lejos de ser peligroso, realizar actividad de forma habitual o iniciarse en ella (bajo supervisión), tiene un impacto positivo en el crecimiento de la placenta y el desarrollo del bebé. De hecho, estar activa durante las primeras 20 semanas reduce el riesgo de presión arterial alta en un 43% y de diabetes gestacional entre un 48% y un 55%. ¡Puro beneficio!

¿Y qué ganas tú con esto?

Además de sentirte con más energía y bienestar, moverte tiene muchos efectos positivos:

  • Dormirás mejor y te sentirás menos hinchada.
  • Tu estado de ánimo mejorará y tendrás menos ansiedad.
  • Tu cuerpo estará más fuerte para afrontar los cambios del embarazo y la recuperación tras el parto.
  • Tu corazón trabajará mejor y la circulación sanguínea se optimizará.

¿Y el bebé? ¿Qué pasa con él?

Pues también se beneficia, ¡y mucho! No solo crecerá en un ambiente más saludable, sino que:

  • Tendrá un mejor desarrollo neurológico.
  • Su corazón será más eficiente y fuerte.
  • Tendrá un mejor equilibrio de grasa corporal, lo que influirá en su salud futura.
  • Habrá más líquido amniótico, creando un entorno óptimo para su desarrollo.
  • La placenta será más resistente y eficiente, asegurando que reciba los nutrientes y el oxígeno que necesita.

Conclusión: muévete con seguridad

Sabemos que cada embarazo es único y que a veces cuesta encontrar la motivación, pero incorporar el ejercicio a tu rutina solo te traerá beneficios. Recuerda que lo que puede servir a tus mejores amigas no tiene porqué ser lo que más te apetezca, así que es cuestión de  encontrar una actividad adaptada a ti para que disfrutes más del proceso. Lo ideal es que busques clases con profesionales especializados en embarazo. Si te gustaría apuntarte a alguna de nuestras clases o recibir más información, ¡no dudes en contactarnos!

Así que sí, olvídate de los miedos y anímate a moverte. Tu cuerpo (y tu bebé) te lo agradecerán.